Algo dulce que vale la pena hacer.
8 recetas

Una base de chocolate sin harina, entre brownie y torta, con una capa de dulce de leche repostero y merengue italiano arriba.

AlmĂbar hirviendo volcado sobre claras batidas, que las cocina en el camino. Mantiene la forma por dĂas, no larga lĂquido y se quema con soplete perfecto.

Sin crema y sin gelatina, todo el aire lo ponen diez huevos. Sobre una capa de dulce de leche que sale en cada cucharada.

Un bowl, sin batidora, 12 minutos de horno. Chips de chocolate por fuera, dulce de leche fundido por dentro.

Un budĂn de dulce de leche fundido con centro que se derrama solo. Seis moldecitos, un bowl, y el postre más dramático del blog hasta ahora.

Una lata de leche condensada, tres horas y media en agua hirviendo, cero esfuerzo. AsĂ lo hace todo el mundo en Argentina.

Galletitas de nuez desmenuzables rellenas con dulce de leche. Un clásico argentino que no necesita palote, cortantes, ni demasiada paciencia.

Una cheesecake horneada cremosa con base de Oreo y venas de dulce de leche. Sin grietas, sin drama, la cheesecake más argentina que vas a hacer.