
Estos van con chocolate amargo, y el método se parece más a un bizcochuelo que a la mayoría de las recetas de brownie. Los huevos y el azúcar se baten cuatro o cinco minutos enteros antes de que entre nada más, y ese es todo el truco. Es lo que te da la capa finita, brillante y craquelada que se rompe cuando los cortás.
El resto es aguantarse. Integrá la harina a mano, pará apenas desaparece, y sacalos del horno cuando el centro todavía parece un poco crudo.
Derretir, batir, integrar, envolver, hornear. El único paso que pide paciencia es batir los huevos con el azúcar, y el único que pide aguantarse es integrar la harina. El resto es rápido.

Poné el chocolate picado y la manteca en cubos en una olla a fuego bajo.
Derretí despacio hasta que quede liso y reservá para que baje a tibio. No puede estar caliente cuando se junte con los huevos.


Poné los huevos y el azúcar en un bol y batí a velocidad alta 4 a 5 minutos.
Pará cuando la mezcla esté clara, espesa y haya triplicado más o menos. Esto es lo que hace la capa craquelada, así que dale el tiempo completo.


Volcá la mezcla tibia de chocolate y la vainilla sobre los huevos batidos y mezclá lo justo para integrar.
Agregá la harina y la sal e integrá a mano con los menos movimientos posibles, parando apenas no quede harina seca. Sumá las nueces tostadas al final.



Horneá a 180°C de 20 a 25 minutos, hasta que la superficie esté firme y craquelada y el palillo salga con migas húmedas. Empezá a chequear a los 20.
Enfriá en el molde y después llevá a la heladera antes de cortar. Sacá tirando del papel y cortá con cuchillo filoso sin sierra, limpiando entre corte y corte.


para 16 porciones
Forrá un molde con papel manteca, dejando que sobresalga de dos lados para poder levantar la plancha después. Precalentá el horno a 180°C. Elegí un molde que te dé unos 1,5 cm de masa.
Derretí el chocolate y la manteca juntos a fuego suave hasta que quede liso, y reservá para que baje a tibio. No puede estar caliente cuando se junte con los huevos.
Batí los huevos con el azúcar 4 a 5 minutos, hasta que estén claros, espesos y con mucho volumen. Esto es lo que arma la capa brillante y craquelada, así que no lo apures.
Agregá la mezcla tibia de chocolate y manteca y la vainilla a los huevos batidos. Mezclá lo justo para integrar.
Agregá la harina y la sal e integrá a mano con la menor cantidad de movimientos posible, parando apenas no quede harina seca. Sumá las nueces tostadas al final.
Volcá en el molde y horneá a 180°C de 20 a 25 minutos. Sacalos cuando el palillo en el centro salga con algunas migas húmedas, un poquito húmedo. La superficie tiene que verse firme y craquelada pero el centro todavía blando.
Dejá enfriar en el molde, porque siguen cocinándose con el calor residual. Para cortes prolijos, enfriá la plancha en la heladera, sacala tirando del papel y cortá con un cuchillo filoso sin sierra, limpiando la hoja entre corte y corte.
Por porción, calculado a partir de la lista de ingredientes con datos de referencia del USDA. Son estimaciones y varían según marcas, tamaño de porción y cuánta salsa o aceite comas realmente.





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